Qué cambia en la piel durante el embarazo
Durante el embarazo la piel puede comportarse de forma distinta a la de siempre. Es habitual notarla más sensible, más seca en unas zonas y más grasa en otras, y ver aparecer manchas en la cara, el cuello o los brazos, sobre todo en las zonas que reciben sol. También es frecuente notar tirantez en el abdomen, el pecho y las caderas, porque la piel se estira mucho en pocos meses.
Cada embarazo es distinto y no conviene compararse. Si algo te preocupa, coméntalo con tu matrona o tu médico en la próxima revisión.
Cómo cuidar la piel en el embarazo
Los cuidados que suelen sentar bien son sencillos y no hace falta complicarse:
- Limpieza suave, con agua tibia y un producto sin jabón, sin frotar y sin esponjas ásperas.
- Hidratación diaria en todo el cuerpo, con especial atención al abdomen, el pecho y las caderas.
- Protección solar alta todos los días, también en días nublados o si solo vas a estar en la calle un rato.
- Ropa cómoda, de tejidos que dejen respirar la piel y sin costuras que marquen.
- Cosméticos nuevos, mejor de uno en uno, para saber cómo responde tu piel a cada producto.
Un apunte importante: antes de usar activos como el retinol, los ácidos o los despigmentantes, consúltalo con tu médico, tu matrona o tu farmacéutico. Muchos de estos ingredientes no se recomiendan en esta etapa o conviene valorarlos caso por caso. Si ya los usabas antes, no los retomes por tu cuenta. En la categoría Embarazo encontrarás opciones de cuidado pensadas para estos meses.
Estrías y elasticidad: qué se puede hacer
Conviene decirlo claro: no existe ningún producto que garantice que no aparecerán estrías. Dependen de cada persona, del tipo de piel y de factores que no se controlan desde un bote de crema. Lo que sí está en tu mano es cuidar la piel a diario y mimar la zona.
- Hidrata a diario y masajea con movimientos suaves, sin forzar la piel.
- No te rasques cuando notes tirantez o picor: rascarse irrita y aumenta la sensación.
- Bebe agua con regularidad y cuida la alimentación, como en cualquier otra etapa.
- Si el picor es intenso o no cede, consulta: coméntalo con tu matrona o tu médico.
En la farmacia te ayudamos a elegir una crema de masaje agradable y fácil de aplicar. Poco más se puede prometer.
Higiene íntima en el embarazo
En estas semanas aumentan el flujo y la sensibilidad de la zona, así que la higiene pide un poco de atención. Lo básico es esto:
- Aseo diario con agua tibia y un producto de higiene íntima de pH adecuado, sin jabones perfumados ni geles agresivos.
- Sin duchas vaginales ni productos internos: no están recomendados.
- Secado suave, sin frotar, y ropa interior de algodón.
- Cambia cuanto antes la ropa de baño o la ropa interior húmeda.
- Nada por tu cuenta: si notas picor, escozor, mal olor o un cambio en el flujo, consulta antes de usar cualquier producto.
Tenemos una selección de productos de higiene y te ayudamos a escoger el más adecuado para ti.
Cuidados del pecho durante la lactancia
Durante la lactancia el pecho trabaja mucho y es normal que los primeros días aparezcan molestias. Las más habituales son las fisuras o grietas en el pezón y la sensación de congestión, cuando el pecho se nota duro y lleno.
Lo que suele ayudar es mantener el pecho limpio y seco, cambiar las compresas a menudo, usar ropa cómoda y revisar con la matrona la postura y el agarre del bebé: muchas molestias van por ahí. Ella es quien mejor puede valorar cada toma.
Consulta sin esperar si aparecen grietas que sangran, dolor que no cede, una zona roja y caliente, fiebre o malestar general. Y si necesitas cremas o discos de lactancia, pregunta en la farmacia. También tienes la gama de productos de Bebé.
Náuseas, ardor y digestiones: qué se puede tomar
Aquí queremos ser muy claros, porque es el punto más delicado de esta guía: ningún producto, complemento, infusión o planta debe tomarse durante el embarazo o la lactancia sin consultarlo antes con tu médico, tu matrona o tu farmacéutico. Da igual que se venda sin receta o que parezca inofensivo: lo natural no siempre es adecuado en esta etapa.
Las náuseas, el ardor de estómago y las digestiones pesadas son frecuentes en el embarazo, pero eso no significa que se puedan manejar por libre. Antes de tomar cualquier cosa:
- Pregunta a tu médico o a tu matrona, aunque el producto lo hayas usado otras veces.
- Lleva el envase a la consulta o a la farmacia, para que se pueda revisar la composición completa.
- No dejes de tomar nada que te haya recetado tu médico por tu cuenta, ni cambies la pauta sin hablarlo con él.
- Comenta también las plantas e infusiones que tomas, porque algunas no están recomendadas en el embarazo.
En la farmacia revisamos la etiqueta contigo y te decimos cuándo conviene consultarlo. En nuestra guía sobre jalea real y defensas insistimos en la misma idea: en embarazo y lactancia, primero se pregunta.
Cuándo hay que consultar sin esperar
La mayoría de las molestias del embarazo son pasajeras y no revisten gravedad. Aun así, hay señales que no deben esperar a la próxima revisión. Si aparece alguna de estas, contacta con tu centro sanitario o llama al 112:
- Fiebre o malestar general importante.
- Dolor abdominal fuerte o que va a más.
- Sangrado vaginal.
- Pérdida de líquido por la vagina.
- Picores intensos, sobre todo en manos y pies, o picor que no cede.
- Hinchazón de manos, cara o pies, sobre todo si aparece de repente.
- Dolor de cabeza fuerte, visión borrosa o ver luces.
- Vómitos que impiden retener líquidos.
- Notar menos movimientos del bebé.
- Contracciones regulares antes de la fecha prevista.
Esta lista no pretende asustar a nadie: casi siempre la consulta acaba bien. Pero es mejor preguntar de más que quedarse con la duda en casa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo teñirme el pelo?
Es una de las dudas más repetidas y no tiene una respuesta única. Lo razonable es comentarlo en tu revisión. Si decides hacerlo, elige opciones más suaves, con buena ventilación y sin dejarlo actuar más tiempo del indicado.
¿Puedo usar mi crema de siempre?
Depende de lo que lleve. Muchas cremas de hidratación no plantean problema, pero otras incluyen retinol, ácidos, aceites esenciales o despigmentantes que conviene revisar. Mira la lista de ingredientes y, si dudas, llévala a la farmacia.
¿Son seguros los complementos con vitaminas?
Ningún complemento debería tomarse en el embarazo o la lactancia sin el visto bueno de tu médico o tu matrona. Hay vitaminas y minerales que se pautan desde la consulta según cada caso, y esa pauta manda. Fuera de ella, pregunta antes de empezar nada, aunque sea poca cantidad.
¿Puedo usar protector solar?
Sí, y es uno de los gestos más útiles de esta etapa: la piel está más sensible al sol y las manchas se acentúan con la exposición. Elige un factor alto, aplícalo en cantidad suficiente y renuévalo a menudo. Añade sombra, gorra y gafas de sol.
¿Qué jabón uso?
Mejor uno suave y sin perfume intenso, de los llamados sin jabón o de pH fisiológico. Agua tibia, sin frotar y sin esponjas. Para la zona íntima, un producto específico, distinto del gel del cuerpo.
¿Puedo tomar infusiones?
Depende de la planta. Algunas infusiones no están recomendadas en el embarazo, y las mezclas con varias plantas son las más difíciles de valorar. Pregunta antes por lo que tomas habitualmente, sobre todo si son varias tazas al día. Las curas depurativas o a base de zumos no están pensadas para esta etapa.
Nuestro consejo
Esta guía se resume en dos ideas: prudencia y compañía. Pregunta siempre antes de estrenar un producto, aunque te parezca inofensivo, y apóyate en tu médico, tu matrona y tu farmacéutico, que son quienes mejor conocen tu caso.
En la farmacia revisamos etiquetas contigo y te ayudamos a elegir una crema de masaje, un gel de higiene o un protector solar. Y te decimos con claridad cuándo lo mejor es consultarlo con un profesional sanitario. Puedes ver toda la categoría de Embarazo en la tienda y el resto de nuestras guías de parafarmacia aquí.