El colágeno es la proteína más abundante de nuestro cuerpo: forma parte de la piel, los tendones, los ligamentos, los huesos y el cartílago. A partir de los 25-30 años su producción natural empieza a disminuir, y por eso colágeno hidrolizado es uno de los suplementos más demandados en la parafarmacia.

Pero no todos los colágenos son iguales. En esta guía te explicamos qué tipos existen, en qué se diferencian y cómo elegir el que mejor encaja contigo.

¿Qué es exactamente el colágeno hidrolizado?

El colágeno "nativo" es una proteína muy grande y de difícil digestión. Para que el organismo pueda aprovecharla, se somete a un proceso llamado hidrólisis, que la divide en fragmentos mucho más pequeños llamados péptidos.

Esos péptidos son los que encontramos en los suplementos de colágeno hidrolizado en polvo, cápsulas o bebidas. Al ser más pequeños, se absorben mejor.

Los tipos de colágeno

Aunque se han descrito más de veinte, en suplementación se trabaja sobre todo con tres:

Tipo Dónde se encuentra Se suele asociar con
Tipo I Piel, tendones, huesos Cuidado de piel, cabello y uñas
Tipo II Cartílago articular Movilidad y confort articular
Tipo III Piel y vasos sanguíneos Firmeza y elasticidad de la piel

Muchos productos combinan el tipo I y III, o añaden ácido hialurónico, vitamina C o magnesio para completar la fórmula. En nuestra sección de nutrición y suplementos encontrarás más opciones.

Cuándo y cómo tomarlo

  • Momento del día: no hay una hora obligatoria. Muchas personas lo toman en ayunas o antes de dormir simplemente por rutina. Lo importante es ser constante.
  • Con vitamina C: la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, así que tiene sentido tomarlos juntos.
  • Constancia: los suplementos no actúan de un día para otro. Lo habitual es mantener el hábito varias semanas.
  • Formato: el polvo se disuelve en agua o zumo y permite ajustar la dosis fácilmente; las cápsulas son más cómodas si vas con prisa.

Cómo elegir un buen colágeno

  1. Mira la cantidad por dosis. Que la ficha indique claramente cuántos gramos de péptidos aporta cada toma.
  2. Revisa los ingredientes. Cuanto más corta sea la lista, más fácil es saber qué estás tomando.
  3. Fíjate en los extras. Vitamina C, ácido hialurónico, magnesio o colágeno tipo II marcan la diferencia según lo que busques.
  4. Valora el formato. Polvo para dosis altas; cápsulas o sticks para llevar fuera de casa.
  5. Desconfía de promesas exageradas. Lo que de verdad suma es una buena fórmula y la constancia.

¿Es seguro? ¿Quién debería consultar antes?

El colágeno se tolera bien en general y admite un uso continuado. Aun así, conviene consultar con un profesional sanitario si estás embarazada o en periodo de lactancia, si tomas medicación de forma habitual, si tienes alguna enfermedad diagnosticada o si lo vas a dar a menores.

Preguntas frecuentes

¿El colágeno de origen animal es mejor que el marino?

El colágeno marino (de pescado) tiene péptidos de menor tamaño y suele asociarse a los tipos I y III; el bovino se usa también para el tipo II. La elección depende de para qué lo busques.

¿Puedo tomarlo en el embarazo?

Consulta siempre con tu médico o farmacéutico antes de empezar cualquier suplemento durante el embarazo o la lactancia.

¿Cuánto tarda en notarse?

No hay una respuesta única. Lo más importante es la constancia y acompañarlo de una alimentación variada y hábitos saludables.

¿Sirve el colágeno en crema?

Son cosas distintas: el colágeno en crema actúa sobre la superficie de la piel, mientras el suplemento se toma por vía oral. Pueden complementarse. Puedes ver los productos de cosmética aquí.

Nuestro consejo

Si estás empezando, elige un colágeno con vitamina C y una cantidad por dosis bien indicada. Puedes ver todo nuestro colágeno hidrolizado aquí. Y si tienes dudas, pregúntanos: estamos en la Av. Arroyo del Moro 14 de Córdoba y llevamos años aconsejando sobre estos productos.

Si tu objetivo son las articulaciones, tenemos una guía específica sobre articulaciones, cartílago y movilidad.